Rosario Central le ganó 2-0 a Estudiantes de Río Cuarto pero se quedó sin título en el último suspiro
El Canalla venció al equipo cordobés en el Gigante de Arroyito con goles de Julián Fernández y Emanuel Coronel, pero el triunfo agónico de Boca lo dejó sin el trofeo de la Tabla Anual. Tras un insólito festejo por una confusión en las tribunas, el equipo de Jorge Almirón celebró…
Rosario Central vivió una jornada repleta de intensidad y contrastes en la 16ª fecha del Torneo Clausura 2026. El conjunto rosarino venció por 2 a 0 a Estudiantes de Río Cuarto en el estadio Gigante de Arroyito —donde se estrenó oficialmente la tercera bandeja—, pero no le alcanzó para adueñarse de la Tabla Anual, que quedó en manos de Boca Juniors tras su agónica victoria en La Bombonera.
El equipo dirigido por Jorge Almirón saltó al campo con la premisa de hacer su parte y dominó las acciones desde el pitazo inicial frente a un rival ya descendido. La figura del arquero visitante Gualtieri postergó la apertura del marcador al neutralizar remates clave. Sin embargo, la historia cambió a favor del dueño de casa a poco del descanso: tras un tiro de esquina ejecutado por Lautaro Sández y un cabezazo previo de Gastón Ávila, el atacante Julián Fernández —titular en lugar del lesionado Ángel Di María— estampó el 1 a 0 para encender la ilusión canalla.
En la etapa complementaria, Central mantuvo la posesión y el control del juego sin sufrir zozobras frente al arco defendido por Jeremías Ledesma. La única complicación llegó a los 72 minutos, cuando el defensor Gastón Ávila fue expulsado con tarjeta roja directa tras la intervención del VAR, por disputar de manera imprudente un balón con el arquero rival.
Lejos de amedrentarse por la inferioridad numérica, la Academia rosarina selló el resultado a los 86 minutos a través de una genialidad individual: tras un despeje defensivo, Emanuel Coronel amortiguó el balón con el pecho y despachó un potente zurdazo de volea que se clavó en el ángulo para decretar el 2 a 0 definitivo.
Tras el pitazo final y el ingreso del histórico Marco Ruben en tiempo de descuento, se produjo una secuencia tan bizarra como insólita. Debido a una falsa información que circuló en las tribunas sobre una supuesta anulación del gol de Boca ante Defensa y Justicia, jugadores, cuerpo técnico e hinchas desataron festejos e invadieron parcialmente el campo de juego creyéndose campeones de la Tabla Anual.
La confusión duró algunos minutos hasta que la confirmación del triunfo xeneize reinstauró la desolación en Arroyito. Pese al trago amargo, el saldo deportivo para el elenco de Jorge Almirón terminó siendo positivo: Rosario Central finalizó como subcampeón de la Tabla Anual y aseguró su clasificación directa a la fase de grupos de la CONMEBOL Libertadores.